Paraty: un encantador rincón colonial de Brasil

A mitad de camino entre San Pablo y Río de Janeiro, el mágico pueblo de Paraty sorprende con su arquitectura del siglo XVI y sus ambiente cargado de romanticismo. Sin dudas, esta ciudad es como salida de un cuento.
La belleza de Paraty está dentro del casco histórico con sus calles de adoquines y construcciones de la época colonial  con aberturas multicolores; y el encanto está en perderse en algunos de sus tantos bares y pasar horas mirando galerías de arte, casa de decoración y artesanías.



Este post resulta ser el último de un viaje que hice en abril de 2015 con mi familia a Río de Janeiro y que incluyó también Isla Grande. El plan original (con motivo de la celebración de mi cuarta década de vida) consistía en pasar cinco días en Río, tres en Ilha Grande y dos en Paraty.
Y es que este atractivo pueblo colonial estuvo durante algunos años en mi fatídica lista de 'pendientes' tras un viaje de verano a la agreste Ilhabela, lugar al que debe un post.








Dos días fueron suficientes recorrer la hermosa Paraty. ¿Cómo llegamos? A las 10 AM partimos en barco desde Ilha Grande hacia Angra Dos Reis (tengan en cuenta que el trayecto de esta embarcación que parte todos los días en ese horario desde Vila do Abraão hacia el puerto de Angra es gratuito).







Vista de Angra dos Reis desde el mar

Un trayecto de poca más de una hora con hermosos paisajes para gozar acompañado por la brisa fresca del mar.
Ya en tierra continental, con las mochilas a cuestas, caminamos unos 300 metros para llegar a la parada del ómnibus (bah... colectivo!) que nos llevaría a Paraty.




Como les he contado en post anteriores, este se trataba de una aventura "gasolera", por lo que el regateo de precios estaba a la orden del día. Es así que contábamos con dos opciones de traslado: tomar el Costa Verde en la terminal de ómnibus de Angra (la misma empresa responsable de nuestro traslado Río - Ilha Grande) pagando unos 45 reales por persona; o bien subirse a un colectivo de linea de Colitur pagando unos 9,50 reales cada uno.
Así fue que ante estas opciones (y contra la voluntad de marido e hijos), sacrificamos la comodidad de una buena butaca, el aire acondicionado y una hora de estadía en Paraty para experimentar de un incómodo aunque disfrutable trayecto en el Colitur.  Después de todo...  había que mantener el espíritu aventurero, premisa básica de nuestro viaje por Brasil.
















Primer día en Paraty

"Pousada Marendaz" nos dio refugio para lo que fueron dos noches de estadía en Paraty, lo suficientemente confortable como para dormir y estar 'pegadito' al casco histórico de la ciudad. Además, la cercanía con la terminal de ómnibus (unos 300 metros) nos brindaba la posibilidad de manejarnos caminando ya sea con o sin mochilas a cuesta.
Llegamos a la posada en las primeras hora tarde, y cámara en mano, no tardamos en salir a explorar esta mágica ciudad...












Unos dulces para la hora de la tarde, no vienen nada mal... Durante la caminata es frecuente cruzarse con carritos que ofrecen todo tipo de pastelería al paso, desde tortas de chocolate rellenas con coco hasta aquellas elaboradas a base de frutas de estación.
Hay que animarse al street food ! Un principio fundamental en mis viajes por dos contundentes razones: ahorrar costos, y probar sabores regionales.









Pasear por el centro histórico de Paraty es entrar en otra época, donde el caminar es lento debido a las piedras "pés-de-moleque" de sus calles. Es ideal llevar calzado firme para no arriesgarse a caídas o torceduras; yo el primer día salí en ojotas, cual persona en Brasil... error!
En esta zona de Paraty, las construcciones de sus inmensas casas e iglesias traducen el estilo de época y los misteriosos símbolos masónicos que adornan sus paredes nos llevan a imaginar cómo sería la vida de Brasil antiguamente. En el casco histórico se prohibe el tránsito de vehículos,  situación que contribuye a que el paseo sea un "túnel del tiempo".



































Igreja da Matriz










Praia do Pontal









Igreja Nossa Senhora das Dores









De clima bucólico aunque llena de vida, Paraty es conocida por tener la producción más importante de cachaça, aguardiente típico del que se pueden encontrar aquí infinidad de variedades artesanales elaboradas a  partir de frutas como la jabuticaba, maracuyá, coco o incluso el maíz (garantizo que este último es delicioso!).











Caminar por su centro histórico es como viajar a otra época: no hay coches por las calles ni tampoco grandes edificios aunque sí carretas. Iglesias, casas tradicionales, talleres de artesanos llegados de diferentes partes del mundo, hasta las tiendas de productos regionales nos transportan a la vida del Brasil en tiempos de colonia portuguesa.




















Segundo día en Paraty
Al día siguiente aprovechamos el sol de la mañana y la quietud de sus calles para hacer un nuevo recorrido por el casco histórico, y disfrutar de sus adoquines, sus casas blancas con las puertas y ventanas de color: azul, rojo, verde, amarillo...indistinto. Porque este rincón de Brasil y realmente pintoresco.











Puertas de colores por doquier ...
















Para alternar entre tanta cita cultural, el entorno natural de Paraty resulta excepcional. El mar y las islas que integran la bahía de Paraty también invitan a dejarse seducir. En total, la ciudad cuenta con unas 50 islas cercanas donde, en muchos casos, la naturaleza está en estado casi salvaje. Llegar hasta allí requiere de pequeñas embarcaciones. Peor nosotros decidimos tomar un autobús en la terminal y dirigirnos hasta Trindade, uno de los más bellos balnearios sobre el continente.
Tan sólo 40 minutos de trayecto en bus para llegar a esta playa bella con gente bella.







Praia da Caixa D'Aço
















Trindade cuenta con varias playas distintas, cada una con sus propias características. Praia da Caixa D'Aço, por ejemplo, es el lugar ideal para quienes buscan tranquilidad en un entorno agradable. En tanto, Praia do Forte es el balneario más concurrido a pesar de que la linea de la playa es mucho más angosta; es que aquí es donde se encuentra la mayoría de bares y restaurantes de la región, además de hosterías.









Tras una hermosa tarde de playa, volvimos a la mágica Paraty a disfrutar del anochecer.































En un extremo de la ciudad, la Iglesia de Santa Rita completa la eterna postal de Paraty.
Capela de Santa Rita 





Frente a la Iglesia, en la bahía, los pobladores se reúnen para descansar bajo los árboles y contemplar el maravilloso paisaje que ofrecen las coloridas embarcaciones.

















Atardece. La luz amarillenta de los faroles suaviza el blanco calizo de las casas, los adoquines se confunden y el aire fresco invita a seguir caminando. Por la noche, decenas de restaurantes seducen con sus mesas en las calles empedradas o con patios a la luz de las velas donde se puede probar desde tradicionales frutos de mar hasta exóticos platos de distintas partes del mundo.






















Ultima mañana en Paraty
¿Empachados de fotos? Bueno... calma... llegó el momento de despedirnos, por la mañana bien temprano y emprender regreso a Río de Janeiro, no sin antes dar un último paseo por las desoladas calles empedradas y traerme la típica postal de Paraty con la Iglesia Santa Rita al amanecer.





















~ lugares que inspiran ~





Lo que me quedó en mi lista de 'pendientes' si hay una próxima visita:

1. Visitar un alambique para observar el proceso de producción de cachaça.
2. Animarse a sumergirse en la Cachoeira do Tobogã (una piedra muy grande sobre la cual corre un río y que los bañistas utilizan como tobogán para caer a un hoyo pequeño).
3. Dar un paseo en lancha y bajar en alguna playa de las islas de la bahía.



[[[  Básicos de Paraty

Cómo llegar: 
Desde Sao Paulo: 270 km aprox. Se puede ir en auto o bien en autobus con la empresa Viaçao Reunidas Paulista (unos R$46 - abril 2015).
Desde Río de Janeiro: 250 km aprox. Se puede ir en auto o bien en micro de la empresa Viaçao Costa Verde (unos R$55 -abril 2015).

Alojamiento:
Nosotros nos alojamos en Pousada Marendaz tentados por su excelente ubicación y bajos precios. A tan sólo 50 metros del centro histórico de Paraty y a 300 metros de la estación de autobús, la posada ofrece habitaciones 'habitables' con desayuno diario y servicio de wi fi. ¿Cómo reservamos? Por Booking.

Link de utilidad:
http://www.paraty.com.br/  ]]]



Este fue el último dossier de un viaje que incluyó lugares como Ilha Grande y Río de Janeiro. Si querés leer mis posteos anteriores >>
Guia de viaje: Río de Janeiro en 3 dias (parte I)
Guia de viaje: Río de Janeiro en 3 dias (parte II)
Ilha Grande: aventura, quietud y playas soñadas


Si hay algo que aún no les conté que les gustaría saber de este destino, pueden dejarme sus inquietudes en los comentarios! Y si quieren halagarme con mis fotos... escriban también jajajja 


Sil

No hay comentarios.

Publicar un comentario

Con tecnología de Blogger.
© Buena Vida
Maira Gall